Perder los nervios y no volver a fumar

julio 25, 2025

-

BoletinesDejar de Fumar

-

Vivir Despierto - Es fácil si sabes cómo

no volver a fumar

Lo más importante es el mapa mental que utilizamos a la hora de dejar de fumar. La clave es saber cómo responder en momentos difíciles.  

Lo más importante es el mapa mental que utiliza la persona a la hora de dejar de fumar. Si lo deja para cuidar de su salud – una motivación muy positiva – pero sigue creyendo que de alguna manera el fumar/vapear calma sus nervios… puede que tire días, semanas, meses, incluso algún año sin fumar, pero cuando de repente se encuentre en una situación difícil y una voz le grite: “lo que necesitas es fumarte un cigarrillo”, volverá a fumar.

Esto les pasa a muchos exfumadores porque creen que “solo uno hoy” y mañana seguirán sin fumar. En la mayoría de los casos la persona acaba fumando lo mismo que fumaba antes y no solo en situaciones difíciles sino cuando está relajada, aburrida, concentrada también.

Hace unos 10 días… Iba por la A8, en Asturias, de excursión camino a hacer el descenso del Sella, el coche que llevaba dejó de funcionar de repente.  Conseguí meterme en el arcén en una curva cuesta abajo. Intenté arrancarlo de nuevo – súper nerviosa, viendo por el retrovisor como los camiones y coches bajaban a toda pastilla. Mis acompañantes y yo vimos que en cualquier instante nos iban llevar por delante a alguno, así que salimos de un salto. Un inciso: el coche no era mío; unos amigos me lo habían prestado ya que no entrabamos todos en el nuestro. Abrí el maletero; busqué y encontré el triángulo y un chaleco reflectante. Corrí unos cuantos metros hacia detrás y coloqué el triángulo en el suelo. Nos dimos cuenta de que esto no era suficiente aviso… entonces uno de nosotros tenía que jugarse la vida moviendo el brazo constantemente para indicar a los coches y camiones que se apartasen…. Yo sinceramente una inútil – un pollo sin cabeza. Menos mal que mis dos acompañantes sí seguían con su cabeza mejor puesta y me sugirieron que llamase a la guardia civil y a la aseguradora. Pero había poca cobertura; el contestador de la aseguradora no me entendía… bueno, bueno… no fue uno de mis mejores momentos…

Finalmente, llegó la furgoneta de mantenimiento de carreteras y una hora después la grúa y Geoffrey que recogió a mis dos acompañantes para que pudiesen seguir con la excursión. Luego tuve que esperar dos horas en pleno sol… y para colmo, descubro que había perdido mi cartera. Seguía como un pollo sin cabeza y sin dinero.

Que conste… no fumé porque tenía claro que aunque fumase, el coche no se hubiera arrancado mágicamente.

El día terminó bien ya que encontré mi cartera en el maletero del coche. Bueno, el coche no tan bien. Ahora, imagina que hubiera fumado. Hubiera acabado con un problema más. 

Lo más importante es el mapa mental que utilizamos a la hora de dejar de fumar. Cuando estamos en la caja de la nicotina es como si tuviéramos puestas unas gafas engañosas que nos hacen creer que el fumar sí, calma el estrés, nos tranquiliza cuando estamos nerviosos. Pero lo que explico en mis sesiones es que en realidad el fumar, lejos de calmarnos, AUMENTA LA INTENSIDAD de cualquier emoción negativa que podríamos estar padeciendo.

No podemos evitar los pensamientos que surgen en nuestra mente. Y puede que sí, en un momento difícil, nos surja la idea de fumar. Pero esto no es más que un pensamiento. La clave es saber cómo responder en tales momentos.  

Aun no hay comentarios

Contáctanos

Escríbenos por WhatsApp

O completa el formulario y te responderemos a la mayor brevedad.


¡Mensaje enviado!